
Arminé Arjona (1958 – 2024) est une poétesse mexicaine née et morte à Ciudad Juarez. Une ville qui, selon la formule du journaliste Victor Quintana, a rendu le féminicide visible au monde. Depuis le début des années 90, plusieurs milliers de femmes y ont été sauvagement assassinées, le plus souvent violées et torturées. La plupart d’entre elles étaient âgées de 13 à 25 ans, et travaillaient dans des maquiladoras, ces usines à bas coûts installées par les grandes entreprises à la frontière nord du Mexique.
C’est elle qui aurait créé ce slogan devenu depuis l’un des cris de ralliement de la cause féministe: « Ni una más », pas une de plus!
Je n’ai pas trouvé de traduction de ses poèmes en français, mais en voilà trois en version originale, « Solo son mujeres » (Ce ne sont que des femmes), « Fragilidad » (fragilité) et « Los gritos del silencio » (Les cris du silence)
Fragilidad
Hay dolores que pesan
y se llevan
en el fragil ‘Pipila’
del alma
Hay miserias que cierran
nuestros ojos
y los ciegan brutal
como candados
Hay silencios que ahogan
lentamente
acallando gritos
y reclamos
Hay un miedo que ronda
nuestros duendes
en un bosque interior
que se ha incendiado
Hay un mundo feroz
que nos acecha
investido siempre
de indolencia
Y el dolor nos lleva a la miseria
la ceguera conduce a los silencios
bosques intimos, perdidos, derrotados
donde duendes malignos e incendiarios
se alimentan noche y dia de la impotencia
Solo son mujeres
En esta frontera
el decir mujeres
equivale a muerte
enigma y silencio.
Serese desechables
que desaparecen
cruelmente apagadas
por manos cobardes
Y todos nos vamos
volviendo asesinos
con la indiferencia
con el triste modo
en que las juzgamos
‘gente de tercera’
‘carne de desierto’.
Solo son mujeres
una nota roja
que a nadie le importa.
Los gritos del silencio
Nacen degarradores
los gritos del silencio
surgen de la impotencia
crecen indiferentes
agonizan y mueren
Y no tocan a nadie,
su presencia no duele
se esconden tras la noche
mas no son percibidos
la gente siempre duerme
Une fiera al acecho
se adueña de mujeres
y su llanto apagado
con la ciudad perece
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